La situación política actual nos afecta menos de lo que nos cuentan.

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30 julio 2019

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Hablando o escribiendo sobre la situación política actual, nos dicen que tenemos lo que nos merecemos, porque los políticos no son más que una representación de la sociedad.

No puedo estar de acuerdo con esa reflexión. A más, pienso justo lo contrario: el sistema de partidos actual está tan estropeado que se encarga de que cualquier persona válida y representativa no llegue a poder ser influyente. No hay en la actualidad ninguna institución menos transparente y poco democrática que un partido político.

Parece mentira que haga tan poco tiempo del 15 M y de la entrada de los nuevos partidos políticos que iban a renovar la democracia y obligar a los partidos clásicos a usar el diálogo y el consenso como sistema funcionamiento.: ¡Vaya fiasco!

Pero en paralelo al desánimo que produce la situación política actual, me he propuesto analizar qué ha pasado con las principales magnitudes macroeconómicas españolas durante los últimos periodos electorales, por si ello nos permite evaluar cual es el impacto que el fracaso de las elecciones de abril va a generar en el país.

Para ello voy a analizar las tres magnitudes que entiendo más afectan al bienestar, al futuro y al presente de los ciudadanos: el empleo, el PIB y la deuda. Los datos se han obtenido del instituto nacional de estadística, el diario expansión y el banco de España.

En los gráficos del desarrollo de estas tres magnitudes están marcadas las siguientes fechas:

  • 20 de diciembre de 2011: últimas elecciones generales que no tuvieron que repetirse. EL partido popular obtiene una mayoría absoluta en plena crisis económica.
  • 20 de diciembre de 2015. El Partido popular gana las elecciones pero pierde la mayoría absoluta. El presidente en funciones no llega a presentarse a una investidura, y lo intenta el candidato del PSOE sin conseguirlo. Se convocan nuevas elecciones para seis meses después.
  • 26 de junio de 2016.El partido popular vuelve a ganar las elecciones, pero vuelve a estar en minoría. EL presidente consigue la investidura gracias a la abstención del PSOE y el apoyo del Ciudadanos. Si contamos los dos meses anteriores y posteriores a las primeras y últimas elecciones España estuvo 10 meses sin gobierno. Situación similar a la que parece avecinarse.
  • 28 de abril de 2018. Situación política actual:  el PSOE gana las elecciones sin mayoría absoluta y tras casi tres meses fracasas en la investidura.

Veamos que pasó entonces en estos periodos con los datos de empleo:

Gráfico elaborado por Convinze consultores

En el gráfico se muestra la evolución y la tendencia de la población ocupada desde diciembre de 2001 hasta junio de 2019. Podemos observar que la evolución del empleo es decadente hasta abril de 2014, y desde entonces mantiene una evolución positiva constante que tiene en cuenta la estacionalidad anual. Se proponen por tanto dos conclusiones:

  • El empleo no empieza a reaccionar hasta dos años después de las elecciones generales de 2011.
  • La curva del empleo no se ve alterada de ninguna forma por el parón ejecutivo que se produjo en 2016.

Veamos ahora que ha ocurrido con la evolución de PIB:

Gráfico elaborado por diario Expansión

EL gráfico representa la variación de crecimiento del PIB desde 2009 hasta 2019.

Observando ambas caras de las líneas que representan las elecciones puede comprobarse que solo antes de las elecciones de 2015 (las frustradas) se produjo un cambio de tendencia frenando en seco el crecimiento y comenzando a decrecer. Este decrecimiento se mantuvo antes, durante y hasta 6 meses después de que se resolviera la situación.

Tanto en 2011 como en 2018 parece que las elecciones no han afectado en nada: ambos periodos son decrecientes y se mantienen su pendiente antes, durante y después de las elecciones.

Por tanto podemos concluir que la duración del proceso electoral no influye en la variación del crecimiento del PIB aunque no puede ser causalidad que todas las elecciones coincidan en periodos de variación decreciente.

Y por último veamos lo que ha ocurrido con la deuda pública:

Vuadro elaborado por epdata.es

En este caso, es fácil comprobar que el impacto de las fechas y de los periodos electorales es nulo. De hecho desde el año 2013 la pendiente es prácticamente constante, y desgraciadamente con una pendiente de bastante crecimiento. Del impacto del crecimiento de la deuda pública ya profundizamos en el artículo «por favor, Presidente: ¡No más deuda! «

Por tanto, podemos concluir que las elecciones tienen un impacto nulo en evolución del desempleo y en la evolución de la deuda, y que la previsión de elecciones puede frenar el crecimiento del PIB, pero luego la duración del proceso electoral no altera la tendencia de su evolución: por lo tanto, el impacto en las claves económicas del país es mucho menor de lo que inicialmente pudiera parecer.

Por tanto, los ciudadanos y las empresas que no dependan de obras públicas, concesiones, subvenciones… no se ven prácticamente afectados por la situación política actual, ni por todo este fiasco, y sin embargo, tenemos una sensación general de fracaso y problemón.

Si además tenemos en cuenta que la última legislatura se vio alterada de forma abrupta por una moción de censura hace más de un año que no alteró ninguna de las magnitudes analizadas, podemos concluir que el desarrollo macroeconómico depende más de factores externos, de políticas externas y de nuestro trabajo que de lo que estos nuestros representantes hagan o dejen de hacer.

Y entonces…. ¿por qué los medios de comunicación y la opinión pública enfatizan, dramatizan y se concentran tanto en la situación política?

 Puede que sea lo más fácil y lo más cómodo para otros poderes fácticos del estado, como la justicia, el sector financiero, o como el propio periodismo, que están en un estado ético y de eficiencia bastante penoso y que precisan también de una crítica y de un seguimiento que efectivamente no se está produciendo. 

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