Cómo clasificar tu modelo de negocio

Tiempo de lectura: 5 minutos | ,

22 marzo 2018

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Antes de proponer cómo clasificar un modelo de negocio parece lógico plantear primero una definición:

¿Qué es el modelo de negocio?

Es la definición concreta de la propuesta de valor: cómo vas a generar valor para tus clientes y obtener dinero por ello.

Se trata, por tanto, de tener una visión conjunta de las actividades clave de la futura empresa y cómo alinearlas para que resulte una propuesta de valor diferente a las existentes para un determinado mercado potencial.

Es el primer trabajo a nivel de estrategia que se realiza en un proyecto, y el objetivo fundamental es tener claro que el concepto tiene sentido antes de desarrollar el plan de empresa completo.

Aceptado el concepto, podemos pasar a intentar clasificar los modelos de negocio:

La primera clasificación que puede hacerse de un modelo de negocio viene dada por el sector en el que operará. Dicho de otra forma, el sector en el que un proyecto se plantea operar va a marcar muchas de las características que definirán el modelo de negocio.

Pero la clasificación más clásica de los modelos de negocio se realiza desde la forma en que el cliente lo utiliza. Desde este enfoque los modelos de negocio pueden ser:

1.- Modelo directo: venta de productos en tienda. Es el modelo más clásico. Un ejemplo de pequeño tamaño puede ser una multitienda, Un ejemplo de gran tamaño puede ser Zara, y un ejemplo en el mundo online es Amazon.

2.- Modelo de uso: se trata de servicios que el cliente usa de forma puntual. Por ejemplo: el dentista, o una consultoría estratégica como la mía, si hablamos de modelos de negocio pequeños, Seur, si hablamos de negocios mucho mayores, o el PPV (pago por visión) de canal plus.

3.- Modelo de suscripción: En este caso se trata de que el cliente paga unas cuotas periódicas por un servicio duradero: en un modelo de negocio de pequeño tamaño puede ser una gestoría contable, un ejemplo de empresa de gran tamaño con un modelo de negocio de este tipo es legalitas, y un ejemplo del mundo online puede ser Netflix.

4.- Modelos de alquiler: se trata en estos casos de la cesión temporal de un activo. Un ejemplo de modelo de pequeño tamaño es una casa rural, otro de tamaño mayor es europair (alquiler de aviones privados) y en el mundo online Dropbox.

5.-Modelo de intermediación. Lo que contrata en estos casos el cliente es alguien que le ponga en contacto con otra persona que ofrece lo que el primero necesita. Un ejemplo claro a pequeña escala es una agencia inmobiliaria, a escala mayor puede valernos Redpiso y En el mundo online blablacar.

6.- Modelo de publicidad. El modelo genera ingresos por publicidad debido a las vistas del activo propio. El mejor ejemplo a pequeña escala es el de una valla publicitaria, a gran escala nos puede valer antena 3 , y en el mundo online nos vale perfectamente Google.

 

Otra forma de clasificar los modelos de negocio es por las necesidades de inversión que van a precisar. Desde este punto de vista:

1.- Alta inversión en activos inmobiliarios. Los geriátricos o los hoteles son ejemplos, cuando son propiedad de la empresa explotadora de la actividad.

2.- Alta inversión en equipos y tecnología: las actividades industriales suelen necesitarlos, SEAT puede valer como ejemplo, y en el mundo online puede valernos Microsoft

3.- Fuerte inversión en marketing: se trata de modelos en los que la inversión en marketing es trascendente y pesa mucho en el montante total de las inversiones:  una tienda online o un programa de televisión pueden ser ejemplos.

4.- Negocios de baja inversión: no precisan de inversiones excesivas en ninguno de los apartados anteriores. Convinze consultores es un ejemplo de pequeña empresa de baja inversión, como  Deloitte, puede ser el mismo ejemplo de una gran empresa..

También podemos clasificar los modelos desde la innovación. Así desde este punto de vista:

  • Empresas que lanzan productos nuevos al mercado: Estas empresas tienen que perfeccionar sus modelos y demostrar que funcionan: Push company que fabrica carpas plegables de hasta 500m2 cuando en el mercado no existen más que de hasta 18m2 es un ejemplo local, tesla lo es a nivel de mayor volumen y uber puede valernos en el mundo online.
  • Empresas obligadas a innovar: la competencia y los clientes exigen innovación constante: sectores como el software o la automoción son claros ejemplos.
  • Empresas para las que la innovación es una oportunidad. Básicamente somos las que no estamos en los otros dos escalones.

Podemos también clasificar los modelos de negocio de venta de productos, según el modo de acopiar las existencias:

  • Negocios al por menor: el minorista compra pequeñas cantidades, para venderlas por un margen.
  • Negocios al por mayor: el mayorista negocia con el fabricante grandes cantidades de producto con precios y forma de pago ventajosas y se la vende a minoristas.
  • Dropshipping: con la venta online ha surgido este modelo, en el que el vendedor no llega a comprar el producto hasta que lo tiene vendido, con la inoración de riesgo que ello supone.

Por último, puede ser importante clasificar los modelos desde el punto de vista de su escalabilidad, ya que este es uno de los puntos clave en los que se fijan los inversores.

Desde este enfoque:

  • Negocios escalables por aumento de productos ofertados: el ejemplo más representativo es Amazon que empezó vendiendo libros y hoy prácticamente no hay nada que no vendan.
  • Negocios escalables por réplicas: los mejores ejemplos son franquicias como zara, y en el mundo online el portal de mi ciudad.
  • Negocios escalables en el mercado: modelos que aspiran a una gran cuota de mercado como Google o Apple. El límite de esta escalabilidad es el monopolio.

Así, si planteamos por ejemplo , el de una tienda online de telefonía móvil, podríamos proponer para determinar su modelo de negocio que se trata de venta directa, desde el punto de vista de cómo el cliente lo usará, que se trata de un negocio de fuerte inversión en marketing, con la innovación como una oportunidad, que puede ser un modelo minorista o de dropshipping en función de cómo decida acopiar las existencias, y que su crecimiento más razonable se producirá por el incremento de productos ofertados.

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