Propuestas concretas a corto y medio plazo para el fomento del emprendimiento.

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14 diciembre 2015

business_growth

Hilando las dos últimas que hemos colgado en Facebook, que resumiendo concluyen que el 40% de los emprendedores gallegos lo hacen por necesidad, y que el 70% de los autónomos extremeños con ayudas solo dura dos años (justo hasta que vence la obligación de devolver dichas ayudas), me pongo a reflexionar sobre las políticas actuales sobre el emprendimiento y sobre la forma de mejorar estos tristes datos a corto y a medio plazo.

La primera reflexión es que como en la mayoría de los temas importantes, las acciones políticas solo se centran en el corto plazo, para intentar obtener resultados demostrables. Esta visión favorece políticas de subvención y subsidiación que pretenden convertir parados en emprendedores consiguiendo rebajar la lista del paro y produciendo una burbuja de personas que contando con esas ayudas, no sienten mayor incertidumbre iniciando un proyecto empresarial, que estando en el paro y repartiendo currículums a diario.

Si enfocamos el fomento del emprendimiento a medio plazo veríamos la importancia de centrar los esfuerzos en dos enfoques:

1º.- El enfoque educativo: desde la educación infantil debiera fomentarse y trabajarse la creatividad, la capacidad de transmitir ideas sin miedo, la capacidad de analizar problemas y tomar decisiones, de estructurar un análisis y comunicar, o de conocerse y entender los demás desarrollando la inteligencia emocional y la empatía… En fin trabajar por el cambio en la educación es algo mucho mas amplio que debatir sobre la religión obligatoria, o la educación para la ciudadanía, pero ningún partido se atreve siquiera a plantearlo con profundidad entre otras cosas por la frontal oposición que encontraría en un profesorado público que no sería capaz de amoldarse a tales cambios.

2º.- El enfoque laboral: me parece sencillamente increíble (y también  impresentable) que a estas alturas de la película y después de 7 años de crisis económica y social ninguna alternativa política se haya planteado que no se puede volver a repetir ni una sola oposición mas para adjudicar contratos vitalicios. Supongo que otra vez se debe a la visión cortoplacista de los programas electorales, pero lo cierto es que independientemente de la indudable ineficiencia de los contratos vitalicios (tanto para la administración como para el profesional en la mayoría de los casos) lo cierto es que el estado está transmitiendo justo lo contrario de lo que persigue cuando pretende fomentar en emprendimiento.  Si la obtención de un puesto profesional fuese una oportunidad de desarrollo que depende fundamentalmente de lo que uno es capaz de aportar y no fuese una meta, no solo aumentaría radicalmente la productividad sino que aumentaría exponencialmente el emprendimiento.

Pero como no parece rentable (en término de resultados electorales) analizar los problemas a medio plazo nuestros representantes se quedan en las actuaciones a corto plazo. La política a corto plazo preferida por todos ellos es la de legislar. Parecen pensar que a golpe de leyes y reglamentos puede cambiarse la realidad, y en determinados ámbitos puede ser verdad, pero desde luego no cuando hablamos de que se produzcan cambios en la mentalidad y la proactividad de las personas. Lo que sí produce el que se desarrollen dos o tres leyes al respecto entre los diversos niveles de gobierno es la apariencia de que se están haciendo muchas cosas.

Y la gran estrella y tentación de todo gobernante es actuar a golpe de subvención. Las ayudas y los subsidios producen mucho eco en la sociedad y mucho efecto a corto plazo. Pero el problema es que a medio y largo plazo los efectos suelen ser negativos.

En una sociedad como la actual, en la que el Banco Central Europeo tiene que presionar a los bancos para que no inviertan en deuda pública los excesos de tesorería e incentivar que orienten la liquidez a las empresas, resulta que los gobiernos deciden hacer de bancos blandos cuando no de benefactores e intervienen en los procesos de I+D de las empresas, en los planes de negocio de los emprendedores, e incluso alientan a parados sin rumbo claro a convertirse en emprendedores a poco que tienen una primera iniciativa.

Además la administración pone a disposición de los emprendedores a funcionarios públicos ( en muchos casos con discutibles conocimiento de la realidad y de la actualidad) a desarrollar el plan de negocio, e incluso a buscar financiación (por supuesto pública) volviendo a hacer competencia desleal a los bancos, a los asesores y a los consultores y acostumbrando al emprendedor a buscar mas soluciones en las múltiples plataformas y entes públicos de desarrollo, que en la calle, comercializando y generando valor, que es como se desarrollan los negocios.

 

Si yo tuviera responsabilidades para actuar a corto plazo en el fomento del emprendimiento, lo primero que haría es separar la generación de ideas (creatividad, propuestas de valor) del desarrollo de las mismas.  Fomentaría la comunicación entre esos creativos y las empresas y crearía un mercado de las mismas. Para los emprendedores que decidan poner en práctica sus ideas fomentaría la entrada en la sociedad de consultores con experiencia o de bussines angels como únicas formas de conseguir apoyo público, para asegurar que la inyección de realidad y experiencia se integra en el proyecto desde el inicio. Creo que esta es la razón fundamental de los ratios de fracaso del emprendimiento en la actualidad.

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