Cómo medir el emprendimiento. Presentación Informe GEM EUROACE 2.014-2.015.

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26 abril 2016

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El pasado martes 21 en el salón de actos del instituto de lenguas modernas de la universidad de Extrenadura en Cáceres tuvo lugar la presentación de un nuevo informe GEM. En este caso se trata de la zona Euroace (El ámbito territorial de actuación de la EUROACE se extiende al espacio geográfico del Alentejo, Región Centro de Portugal y Extremadura. Cuenta con una extensión aproximada de 92.532 Km2 en la que residen 3.306.538 personas (6% de la población peninsular). El territorio EUROACE equivale casi a la quinta parte de la superficie de España y supera en extensión a Portugal, si bien pese a su enorme potencial territorial, posee una escasa densidad media de población (37 hab/Km2).

El equipo liderado por el profesor Ricardo Hernandez Mogollón, presentó este valioso informe fruto de un método estadístico que lleva ya repitiéndose muchos años en casi todos los países del mundo y que sirve para medir la actividad emprendedora, el perfil y la motivación de los emprendedores, así como para recomendar a las distintas administraciones actuaciones a corto y medio plazo para fomentar el emprendimiento y mejorar la calidad del mismo.

 

Global Entrepreneurship Monitor. Informe Ejecutivo 2014/15. EUROACE

 

RESUMEN EJECUTIVO

 

Este resumen ejecutivo recoge la situación de la actividad emprendedora en la Eurorregión EUROACE, y por tanto, en las tres regiones europeas que la forman, Alentejo, Centro y Extremadura, en el periodo que va desde  junio de 2014 hasta febrero de 2015.

El 7,6% de la población entre 18 y 64 años se ha involucrado en iniciativas para poner en marcha un negocio en la EUROACE. La región Centro de Portugal es la que ha obtenido una mayor tasa de actividad emprendedora (TEA), con un 7,8% de emprendedores, mientras que Alentejo ha tenido un 7,1% y la región española de Extremadura un 7,4%.

El número de emprendedores potenciales ha sido de 13,2%, mientras que el de empresarios consolidados es del 8,6%. Además, las personas que en el último año abandonaron alguna actividad empresarial llegaron al 2,2% de la población adulta en toda la Eurorregión, aunque un 31,9% de estas actividades han seguido en funcionamiento gestionadas por otros. Extremadura y Centro alcanzan las mayores tasas de abandono, con un 2,6% y 2,4% respectivamente.

Tres cuartos de todas las actividades emprendedoras en la EUROACE se han sustentado en la oportunidad, mientras que apenas un cuarto han sido impulsadas por la necesidad, dejando un escaso margen del 0,7% para otros motivos. Centro es la región que más ha emprendido por oportunidad y menos por necesidad (77,7% vs. 22,3%). Por el contrario, Alentejo es la que ha tenido menos iniciativas por oportunidad (69,2%) y más por

necesidad (30,8%). En Extremadura, los valores han sido del 73,9% por oportunidad y 23,2% por necesidad.

Cuando se ha emprendido para llevar a cabo una oportunidad de negocio, Alentejo (76,0%) y Centro (73,0%) lo han hecho mayoritariamente para mantener o incrementar sus ingresos, mientras que en Extremadura ha prevalecido el deseo de independencia (38,4%).

El perfil medio del emprendedor en la EUROACE es el de un hombre, de unos 38,7 años de edad, que ha cursado estudios secundarios o superiores, que cuenta con un nivel de renta medio (20.000€-40.000€), vive en un hogar de más de 3 personas y ha creado su negocio principalmente en la región Centro.

El perfil medio del inversor privado, que invierte fondos en actividades emprendedoras en la Eurorregión, es el de un hombre que trabaja a tiempo completo o parcial, de 38,5 años de edad, con estudios secundarios o superiores, que tiene un nivel de renta por encima de los 20.000€, vive en una familia de casi 4 miembros y presta generalmente unos 5.000€ al emprendedor, que suele ser un familiar directo.

Al comparar los valores, percepciones y actitudes emprendedoras en las regiones de la EUROACE, observamos que mientras en la sociedad extremeña se conoce a más empresarios que en Alentejo y Centro (43,3% vs. 25,6% vs. 26,7%), se cree poseer más conocimientos y habilidades para emprender (53,7% vs. 44,1% vs. 45,3%) y se tiene menos miedo al fracaso (47,3% vs. 50,9% vs. 51,8%); en Centro, se perciben mejores oportunidades en los próximos 6 meses que en Alentejo o Extremadura (21,1% vs. 17,8% vs. 19,4%). La mitad de los negocios se han creado con un solo socio (49,6%), en sectores orientados al consumidor (52,8%) o en el sector transformador (23,5%), empleando a menos de cinco trabajadores (25,6%) o al propio empresario (18,8%), y esperan crear entre uno y cinco puestos de trabajo adicionales al cabo de cinco años (43,3%). La mayoría de las iniciativas no son innovadoras (65,0%), y lo serán menos cuando se consoliden (86,5%); esperan alguna o mucha competencia (85,5%), utilizan tecnologías que tienen más de un año de vida (83,0%) y casi el 60% está exportando. Sin embargo, una vez que pasen más de tres años y medio el porcentaje de empresas exportadoras se quedará en el 50% aproximadamente. Según los 108 expertos entrevistados, las condiciones para emprender en la EUROACE no son muy favorables, ya que sólo cinco de las 16 condiciones de entorno analizadas mantienen valores positivos. El acceso a la infraestructura física, el interés por la innovación, el apoyo a la mujer emprendedora, el apoyo a negocios de alto crecimiento y la motivación para emprender.

En general, podemos decir que la región Centro posee un mejor entorno emprendedor para favorecer la aparición de nuevas empresas que las otras dos regiones de EUROACE. No obstante, la mayoría de sus valores aún no son aceptables, por lo que las posibilidades de mejora de su ecosistema emprendedor son grandes, al igual que le sucede a Alentejo y Extremadura.

Los principales factores que dificultan la actividad emprendedora son: las políticas gubernamentales, el acceso a las infraestructuras físicas, el apoyo financiero, el acceso a la información, la falta de capacidad emprendedora y las normas sociales y culturales; mientras que los factores que más la favorecen son: el acceso a las infraestructuras físicas, la educación y formación emprendedoras y los programas de apoyo al  emprendimiento por parte de los gobiernos.

En cuanto a las recomendaciones para incrementar la actividad emprendedora que sugieren los expertos decara al futuro son: las políticas y programas gubernamentales que favorezcan la aparición de nuevas empresas, la posibilidad de actuar más sobre el apoyo financiero para la creación de empresas y la educación y formación emprendedora en todos los niveles.

Por otro lado, en cuanto al “efecto frontera”, los principales factores que dificultan la actividad emprendedora transfronteriza en la EUROACE son: el contexto político, social e institucional, la composición percibida de la población, las políticas gubernamentales y el apoyo financiero. En cuanto a los factores que la favorecen son: el acceso a las infraestructuras físicas, comerciales y profesionales, la composición percibida de la población y el clima económico.

Las recomendaciones para mejorar la actividad emprendedora transfronteriza en la Eurorregión EUROACE en su conjunto tienen que ver con las políticas y programas del gobierno, la internacionalización, la apertura de mercados, la transferencia de I+D, el acceso a infraestructura física o la educación y formación para emprender.

Al comparar las regiones EUROACE y el resto de los países europeos basados en la innovación, podemos decir que el ecosistema emprendedor de la Eurorregión EUROACE en su conjunto aún tiene que mejorarse para llegar a la media de los países basados en la innovación, especialmente en lo que respecta a la mejora de las infraestructuras físicas, comerciales y de servicios para las empresas, la apertura de sus mercados, la financiación para las nuevas empresas o sus políticas gubernamentales. No obstante, algunas de sus condiciones de entorno superan a las de la media europea en dos de sus regiones, como es el caso de la transferencia tecnológica en Centro o los programas del gobierno regional y la cultura emprendedora en Extremadura.

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

 

La situación de la actividad emprendedora en la Eurorregión EUROACE viene condicionada por el escenario de los países donde se ubica, es decir, Portugal y España. Si bien es cierto, que el contexto de cada una de las regiones que la componen particularizan una serie de singularidades propias, que hacen que sus valores, percepciones, actitudes, actividad y aspiraciones emprendedoras se vean afectadas de manera diferente.

La actividad emprendedora en el conjunto de países que forman parte del Proyecto GEM ha venido creciendo en los últimos años, situándose en 2014 en un 13,3%. En Europa, a pesar de ciertos altibajos, la tendencia también ha sido ascendente, teniendo una tasa de actividad del 7,8% el último año. Por su parte, en la península ibérica, Portugal ha seguido el camino europeo, con subidas de sus índices en los cuatro últimos años que culminan con un 10,0% en 2014. España, a pesar de que en 2011 empezó un proceso de recuperación de la actividad emprendedora, aún no termina de alcanzar las tasas logradas en los años anteriores al comienzo de la crisis, fluctuando en unos valores en torno al 5,5%. Incluso, la intención de los españoles para iniciar un negocio, que no había dejado de crecer desde 2009, ha sufrido un retroceso en los dos últimos años del 33,3%.

Los principales indicadores macroeconómicos nos están ofreciendo resultados positivos en ambos países, pero mientras que en España aún sigue estancado el crecimiento de las iniciativas emprendedoras, y disminuye en cuatro puntos en los dos últimos años la intención emprendedora (12,0% vs. 8,0%); en Portugal, han crecido en 2014 un 21,2% el número de emprendedores, y en un 15,2% el de aquéllos que tienen la intención de llevar a cabo un negocio en un plazo de tres años, situándose su último valor en el 18,4%.

En este marco general se mueven cada una de las regiones que forman la EUROACE, y lógicamente se ven afectadas por él, aunque mantengan sus peculiaridades. La TEA de la Eurorregión se ha situado en el 7,6%, una posición intermedia entre los dos países. Las tres regiones que la componen, han tenido tasas bastante similares. Mientras que Alentejo (7,1%) y Centro (7,8%) se han mostrado menos emprendedoras que la media de Portugal (10,0%), Extremadura (7,4%), ha registrado una tasa un tercio mayor a la de la media española (5,5%). Así pues, la situación de la EUROACE ha cambiado con relación a la descrita por Hernández et al. (2014). Se han detectado un 17,1% más de emprendedores, tanto en la fase naciente (un 7,8% más) como en la de nuevos (un 32,0% más); observándose también un 10,3% más de emprendedores potenciales que han manifestado la intención de poner un negocio en marcha en los próximos tres años, sobre todo, en las regiones de Alentejo (un 26,0% más) y Centro (un 6,5% más), ya que en Extremadura han sufrido un retroceso del 7,7%. No obstante, el número de abandonos de la actividad empresarial ha crecido en la Eurorregión de forma considerable (un 68,0%), motivo por el cual, seguramente el porcentaje de empresas consolidadas también haya descendido un 12,2%.Este empuje emprendedor en la EUROACE, que se manifiesta en un mayor número de emprendedores y en el crecimiento de la intención emprendedora, probablemente esté relacionado, no solo con la aparición de nuevas oportunidades de negocio que toda crisis provoca, sino también con la percepción de mayores oportunidades de creación de empresas por parte de la población (han crecido en 46,3%), o incluso, con un mayor conocimiento de otros empresarios (han crecido un 13,4%) que pueden ejercer un efecto ejemplarizante sobre el resto de la sociedad. Si a esto unimos que un cuarto de las iniciativas se han debido a la necesidad y que la mitad de la población sigue confiando en sus habilidades y conocimientos para crear una empresa sin tener miedo al fracaso, podemos empezar a explicar este auge emprendedor.

También es significativo que cuando se emprende para aprovechar una oportunidad de negocio, el 72% de las veces se haga para mantener o incrementar los ingresos, lo cual pone de manifiesto un componente de necesidad importante en la motivación para emprender. Sobre todo, cuando en la zona portuguesa de EUROACE, la más afectada en este aspecto, el principal obstáculo para la actividad emprendedora es el que se refiere a las políticas gubernamentales. Esto denota, como resaltan los expertos de las tres regiones, que es imprescindible fortalecer las políticas y programas gubernamentales que apoyen a los emprendedores, sobre todo en el ámbito financiero (segunda de las recomendaciones de los expertos), para que aumenten sus posibilidades de permanencia en el mercado. Recordemos que la tasa de abandonos ha ascendido al 2,2%

en la EUROACE, siendo Centro y Extremadura las más perjudicadas en este sentido con un 2,4% y 2,6% respectivamente.

El apoyo financiero al emprendedor ha sido citado como el tercer freno más importante para la actividad emprendedora en la EUROACE. Si a esto unimos que la aportación que hacen al negocio los inversores privados ha disminuido con relación al estudio de Hernández et al. (2014) desde los 9.300€ a los 6.000€, la necesidad de financiación para la puesta en marcha y el desarrollo de la empresa es indudable. No obstante, los emprendedores siguen encontrando apoyo en estos inversores informales que generalmente son familiares directos, amigos, vecinos o conocidos.

Este inversor privado suele ser un hombre de unos 38,5 años, con un nivel de renta por encima de los 20.000€, que trabaja a tiempo completo o parcial y que tiene estudios secundarios o superiores. La mayoría de estas personas no se mueven en el mundo empresarial, a pesar de que conocen a empresarios, tienen confianza en sus conocimientos y habilidades para crear una empresa y no consideran al miedo como un obstáculo para iniciar un negocio. No obstante, sólo un 10,0% de ellos son propietarios de una empresa consolidada, y algo menos de un tercio, son emprendedores o esperan serlo en los próximos años. Su ayuda financiera se la

presta generalmente a hombres de su misma edad (38,7%), con estudios secundarios, que cuentan con niveles de renta media y crean su negocio principalmente en la región Centro de Portugal.

 

Como vemos, tanto en los emprendedores como en los inversores predominan los hombres, y de manera muy semejante en las tres regiones. En el caso de los primeros, por cada mujer emprendedora hay dos hombres, mientras que entre los inversores privados, la presencia de la mujer está cercana al 40%, llegando incluso en la región de Alentejo a una situación de igualdad. Esto nos sugiere que, a pesar de que el apoyo a las mujeres para la creación de negocios tiene una valoración positiva (3,3) por parte de los expertos en todas las regiones de la EUROACE, este no parece verse correspondido con los datos de iniciativas emprendedoras. Quizá haya que tener paciencia y esperar que este esfuerzo inversor a favor del emprendimiento femenino dé sus rendimientos, pero puede que debamos reflexionar sobre si la dirección de este apoyo es correcta. El único estudio en la EUROACE sobre este tema, realizado por Hernández et al. (2013) para el periodo de 2003-2011  en la región de Extremadura, nos dice que debemos canalizar los esfuerzos en los siguientes sentidos:

 

1)Enseñanza y fomento para el descubrimiento de oportunidades de negocio.

2) Promoción de redes de conocimientos de empresarios.

3) Promoción de habilidades y capacidades que gestionen el miedo al fracaso como obstáculo para emprender por parte de la mujer.

4) Adaptación de programas de emprendiendo y desarrollo de empresas a las peculiaridades de la vida que tienen las mujeres en la sociedad.

 

Por otro lado, es esencial subrayar que el 41,0% del emprendimiento llevado a cabo en la EUROACE se ha efectuado por emprendedores con estudios superiores o de postgrado, que han emprendido en su inmensa mayoría (84,8%) persiguiendo una oportunidad de negocio. Este dato puede ser esperanzador, ya que el mayor nivel educativo puede tener un efecto positivo sobre la calidad, la duración y el éxito de la empresa. Sin embargo, la necesidad ha impulsado a más de un tercio (34,1%) de las iniciativas de los emprendedores que tienen estudios secundarios y casi a un cuarto (24,0%) de los que tienen un bajo nivel de estudios o no tienen ninguno, lo que nos induce a pensar que estas actividades probablemente tendrán más posibilidades de cerrarse. Es comprensible pues que los expertos de las diferentes regiones destaquen a la educación y formación emprendedora como el segundo factor que está favoreciendo el emprendimiento en la EUROACE y el tercero entre sus recomendaciones de mejora. Todo esto manifiesta el valor que tiene la educación de la población para el desarrollo de un territorio, por lo que es aconsejable profundizar en los diferentes niveles educativos en la enseñanza de diversas competencias que ayuden a los alumnos a formarse como personas emprendedoras.

 

Los valores, actitudes y percepciones emprendedoras de la población de la Eurorregión EUROACE, también

median en las iniciativas empresariales que se desarrollan en ésta. En general, cuando comparamos nuestro

datos con los de Hernández et al. (2014), observamos que hay dos valores que han crecido, la percepción de

buenas oportunidades en los próximos 6 meses, que se ha elevado un 46,3%, situándose en un 20,3% de la

población; y el conocimiento de empresarios, que lo ha hecho en un 13,4%, llegando al 30,9% de la población

adulta.

Los otros dos valores, habilidades y conocimientos para emprender y miedo al fracaso, permanecen estables. Estos valores culturales de la EUROACE tienen sus peculiaridades en las regiones que la forman, encontrando algunos contrastes entre la región española y las regiones portuguesas. Así, en Extremadura, la sociedad admite conocer a más empresarios que las poblaciones de Alentejo y Centro, cree poseer más conocimientos y habilidades para emprender y manifiesta tener menos miedo al fracaso. Por el contrario, en

la población de la región de Centro, se perciben mejores oportunidades de negocio para los próximos 6 meses que en Alentejo o Extremadura. Estos datos adquieren perspectiva cuando los comparamos con los del resto de países basados en la innovación. Al hacerlo, vemos que en la EUROACE tenemos un porcentaje de modelos de referencia emprendedora similar a la media de estos países (30,9% vs. 31,5%), e incluso, que la

confianza en nuestros conocimientos y habilidades para emprender como sociedad, son mayores a los de la media europea basada en la innovación (47,4% vs. 42,0%). Sin embargo, hay bastante diferencia en la percepción de oportunidades (20,3% vs. 38,9%) y en el miedo a fracasar en los negocios (50,8% vs. 42,1%). Precisamente, estos dos últimos aspectos psicosociales son los que deben trabajarse a través de las políticas

y programas gubernamentales, que tienen que favorecer el cambio de las normas sociales y culturales, promoviendo y educando a la sociedad en el descubrimiento de oportunidades de negocio y tratando de hacerla más fuerte para afrontar el miedo al fracaso.

La mitad de los emprendedores en la EUROACE inician su actividad solos, en sectores orientados al consumidor (52,8%) o en el sector transformador (23,5%), emplean al propio empresario o a menos de cinco trabajadores (25,6%), esperando crear entre uno y cinco puestos de trabajo al cabo de cinco años (43,3%). La mayoría de estos negocios no son innovadores (65,0%), esperan alguna o mucha competencia (85,5%), utilizan tecnologías que existen hace más de un año en el mercado (83,0%) y, en general, casi el 60% está

exportando. Especialmente si pertenecen a las regiones de Alentejo y Centro, en las que exportan el 70,4% y el 70,1% de sus emprendedores. Por el contrario, en Extremadura sólo lo hacen el 25,2%.

En definitiva, por término medio, las iniciativas llevadas a cabo en la EUROACE no generan empleo por cuenta ajena, no son innovadoras, utilizan tecnologías anticuadas, aunque tienen una alta orientación exportadora en las regiones portuguesas. Los expertos de las tres regiones valoran positivamente el interés que existe por la innovación por parte de empresas y consumidores en la Eurorregión (3,4), especialmente en Centro (3,7), pero

la situación descrita nos muestra que es preciso que las empresas utilicen tecnologías más modernas y sean más innovadoras.

El documento de trabajo “EUROACE 2020. Una Estrategia para la Eurorregión Alentejo-Centro-Extremadura” (Albergaria et al., 2010), recoge entre sus puntos fuertes de su análisis DAFO, que la Eurorregión cuenta con una buena red de universidades y centros tecnológicos, con capacidad de formación, investigación y transferencia tecnológica; pero la articulación entre el sistema científico y tecnológico y el tejido empresarial es aún débil, por lo que es preciso establecer y fortalecer los medios adecuados para que existan más recursos humanos y financieros dedicados a la I+D, sobre todo por parte de las empresas. No obstante, la situación de la EUROACE no es peor que en el resto de países basados en la innovación, pues su valoración es la misma (2,6), siendo muy similar a la de la Unión Europea (2,6), superior a la de España (2,4) e inferior a la de Portugal (2,8). Dentro de la Eurorregión, Centro tiene el mayor valor (2,7) frente a Alentejo (2,5) y Extremadura (2,6). A

pesar de esto, todos los valores no alcanzan aún una situación aceptable, por lo que las recomendaciones de los expertos portugueses y españoles hacen hincapié en trabajar sobre esta condición del entorno, incluso en Centro, consideran que el apoyo más importante que está teniendo la actividad emprendedora en su región es la transferencia de I+D.

Por otro lado, queremos subrayar la importancia que el sector extractivo (sector agropecuario, caza, pesca y minería) tiene para la EUROACE. Si bien solo un 10,5% de los emprendedores han iniciado su actividad en el mismo, este porcentaje es muy destacable en el sector entre el conjunto de las economías desarrolladas, ya que este valor duplica al de la media de estos países (5,1%), al igual que el de todas sus regiones, entre la que destaca Extremadura, que este año se sitúa a la cabeza de todos los países basados en la innovación en emprendimiento en el sector con un 13,1% de sus actividades. Así pues, como reflejan las recomendaciones estratégicas de EUROACE 2020, es necesario seguir profundizando en las estrategias de desarrollo rural que potencien las inversiones en el medio rural y los planes de promoción del emprendedor en este ámbito.

 

Nuestro estudio trata de ahondar en un fenómeno denominado “efecto frontera”, que se produce en territorios contiguos cuando las empresas buscan localizar sus actividades económicas. La consecución de ventajas competitivas derivadas de su emplazamiento, provoca la elección en un territorio u otro. Estas ventajas competitivas pueden venir vía costes, acceso a infraestructuras físicas, comerciales, de servicios, situaciones fiscales, etc. Lo que más parece perjudicar la actividad emprendedora transfronteriza en la EUROACE es el contexto político, social e institucional, la composición de su población, las políticas gubernamentales, el apoyo financiero, los costes laborales, la apertura de los mercados internos o el acceso a infraestructuras físicas, comerciales y profesionales. Por tanto, es necesario trabajar para eliminar estas desventajas que constituyen los denominados costes de contexto. Para ello, es necesario homogeneizar el contexto político, social e institucional entre los dos países con políticas y programas gubernamentales que favorezcan la apertura real de los mercados para que las empresas puedan internacionalizarse, acceder a infraestructuras físicas, comerciales y profesionales de garantía aun coste adecuado y obtener financiación para ello.

Para finalizar, debemos decir que el ecosistema emprendedor de la Eurorregión EUROACE en su conjunto, aún tiene que mejorar para llegar a la media de los países basados en la innovación, especialmente en lo que respecta a la mejora de las infraestructuras físicas, comerciales y de servicios para las empresas, la apertura de sus mercados, la financiación para las nuevas empresas o sus políticas gubernamentales. Aunque bien es cierto, que algunas de sus condiciones del entorno emprendedor superan a las de la media europea en dos de sus regiones. Es el caso de la transferencia tecnológica de I+D en Centro o los programas de apoyo a los emprendedores del gobierno regional y las normas sociales y culturales en Extremadura.

 

 

 

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