VISIÓN ESTRATÉGICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL ANTE EL PROCESO CATALÁN

Tiempo de lectura: 4 minutos | ,

02 octubre 2017

checkmated-1995121_1920

La visión estratégica de nuestro presidente del gobierno a la hora de mandar a las fuerzas de orden público para intentar impedir la celebración del referéndum de Cataluña me parece de lo más criticable.

Por supuesto que el movimiento independentista catalán está haciendo movimientos también muy criticables, incluso ilegales, pero el objeto del post no es debatir quien tiene más o menos razón sino evaluar la visión estratégica del gobierno español en este tema, y proponer las estrategias posibles del gobierno español a partir de ahora.

El presidente lleva semanas asegurando a los españoles que el referéndum no llegaría a celebrarse y que tenían claro lo que tenían que hacer en todas y cada una de las circunstancias, por lo que todo el mundo debía estar tranquilo.

Pero el referéndum se ha celebrado y además ha servido para lo que sus organizadores pretendían: para aprobar en su parlamento la declaración unilateral de independencia y avanzar con el proceso.

Ciertamente el referéndum es ilegal y se ha celebrado sin las debidas garantías, pero: si ha servido para lo que sus organizadores pretendían, ¿De qué ha servido el bombardeo al que el gobierno español ha sometido a la celebración del mismo y lo que es peor el maltrato y la violencia a la que ha sometido a la sociedad civil catalana que intentaba celebrarlo?

Creo que se trata de un error estratégico de primera magnitud y que lo único que ha conseguido es generar más odio y perder credibilidad, ante su electorado, ante la sociedad catalana y ante la comunidad internacional, a quien con el uso de la violencia está consiguiendo poner del lado de los más débiles, como suele ocurrir. Si el gobierno español no tenía claro que podía impedir el referéndum mucho más rentable les hubiera salido mantenerse al margen como hicieron hace dos años con la anterior consulta.

Por lo tanto, o han calculado mal sus fuerzas o han calculado mal la de los independentistas, pero claramente han hecho el ridículo. El referéndum está ahí, y va a servir para lo que estaba previsto, y encima han empleado una violencia estéril que solo va a servir para que sus oponentes  puedan sacarle réditos., Luego la visión estratégica a corto plazo ha sido claramente errónea,

Pero es que la visión estratégica a largo plazo tampoco ha sido acertada. Si la principal responsabilidad del responsable es mantener la estabilidad parece claro que no lo han conseguido. Echando la vista atrás seguramente el gobierno español ha pecado de prepotente pensando que con tener la ley a su favor es suficiente. Esa prepotencia ha conseguido que el número de independentistas crezca y que el gobierno catalán esté hoy dirigido por independentistas cuya única prioridad es independizar Cataluña. Si estratégicamente hubieran sido más empáticos, y hubieran priorizado esa estabilidad, en el peor de los casos se hubiera llegado a plantear un referéndum perfectamente preparado, negociado, y en el que las tesis independentistas tendrían mucho menos peso y recorrido… este peor escenario posible es mejor que el hoy existente lo que permite afirmar que se equivocaron.

Pero como ciertamente es ventajista analizar las alternativas estratégicas a toro pasado, analicemos cuáles son las alternativas que tienen para actuar a día de hoy, una vez conocida la voluntad de los gobernantes catalanes de declarar unilateralmente la independencia.A mi entender solo son dos:

  • – Estrategia continuista: Aplicar la ley y quitar al gobierno catalán todas sus poderes. Legalmente es posible, pero esta estrategia continuista con las posiciones anteriores generará huelgas, tensiones y seguramente que los independentistas tengan todavía más apoyos cuando se organicen las próximas elecciones en Cataluña. Desde luego no parece la estrategia que genere mayor estabilidad.
  • – Estrategia resolutiva: si la prioridad es resolver a medio plazo, el mejor enfoque posible es el de reconocer los errores cometidos al respecto, y plantear un calendario para la modificación legislativa necesaria para la celebración de un referéndum real y con todas las garantías necesarias en Cataluña. Para que esto fuese creíble y coherente lo suyo sería que fuese acompañado de la dimisión del presidente y su gobierno para que apareciesen nuevos interlocutores con ese nuevo perfil de diálogo. Este movimiento debería ser muy rápido para frenar y deslegitimar las intenciones actuales del gobierno catalán de declarar unilateralmente la independencia.

Otros contenidos seleccionados para ti

Ir arriba