Estrategia empresarial: la motivación trascendental, una clave del liderazgo.

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05 febrero 2016

Fernando-Torres[1]

Recientemente he observado un ejemplo de liderazgo que no se ha desarrollado por el carisma o la capacidad de comunicar del líder, sino por su motivación trascendental. Obtengo esta conclusión de las últimas declaraciones de Fernando Torres respecto su situación actual en el Atlético de Madrid.

Debo primero ser honesto y confesar que el hecho de ser atlético puede que no me convierta en el más objetivo de los críticos de Torres, pero creo que recientemente ha vuelto a darnos una lección relevante.

Ahora que la pelotita no entra, y que su entrenador le ha dicho que no será renovado en el mercado de invierno, y que si la cosa no cambia tendrá que volver por donde vino hace ahora exactamente un año, Fernando ha superado su ego (motivaciones intrínsecas) que seguramente le ha generado sensaciones de injusticia para con su persona, ha pasado de presiones provenientes de su entorno más cercano, que posiblemente le aconsejara soluciones de menor  presión  y mayor seguridad ( motivaciones extrínsecas), y se ha posicionada con claridad meridiana: “yo no me rindo, me quedo a seguir intentándolo”… y ante las preguntas sobre su relación con el entrenador, la gran respuesta, sencilla y escueta: “es momento de unidad, no hay nadie por encima del Atleti ”.

Gran frase si el que la enuncia consigue que no suene hueca, como ocurre en muchas ocasiones. Este es un claro ejemplo de motivación trascendental, el club por encima de mí, de mi ego, del entrenador y de todo lo demás. Puede que sea porque fue cocinero antes que fraile (iba todos los domingos al Calderón con su abuelo), pero lo cierto es que desde que era “el niño” y le hicieron jugador, líder y capitán antes de tiempo (sobre todo porque no había otra cosa con la que ilusionar a las masas…) este chico ha dado muchas veces ejemplos similares, incluso cuando se marchó a Liverpool.

Creo que ésta es la razón por la que hace un año se llenó el estadio para recibirle, la razón por la que la afición siempre le anima y la razón por la que en el futuro será con seguridad importante para el club, sea como entrenador (para lo que deberá prepararse) o como directivo (para lo que deberá prepararse todavía más.

Extrayendo el jugo del ejemplo para exportarlo a cualquier organización, y hablando de estrategia empresarial, en este caso de política de personal (promociones, contrataciones…) por supuesto que la formación y las capacidades son claves en el desempeño y en la dirección de personas,  y que el carisma, los principios, o la capacidad de comunicar son importantes en un líder, pero las personas capaces de sentir y obrar con esa motivación trascendental: “lo primero es la empresa por encima de mi ego, o de lo que piensen los demás de mí”, tienen con seguridad un  gran potencial de liderazgo.

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